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Tema: SINIESTRO TOTAL GS 80

  1. #1
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    07 Dec 2006
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    R1200GS
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    SINIESTRO TOTAL GS 80

    TRAS LA ENVESTIDA DE UN IBIZA CONDUCIDO POR UNA CHICA, SEGURAMENTE ME DARAN SINIESTRO TOTAL LA GS YA QUE TIENE ROTO EL CARTER Y EL EJE, APARTE DE INTERMITENTES RETROVISORES Y PROTECTORES DE CILINDROS. ¿ALGUIEN SABE CUANTO ME PUEDEN DAR ES UNA GS DEL AÑO 1991?

  2. #2
    Pero... hay mas Foros? Avatar de ata
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    si es un parte de seguro aceptado por el contrario, exclusivamente lo que marque el GANVAM

    Pásate por aquí.
    http://www.ganvam.es/enviodatos.asp
    De todas formas, siempre puedes intentar el que te la reparen por cohones, cueste lo que cueste si aduces una razón de peso, tipo herencia, clasica, preparada etc, aunque eso te llevará a juicio y es mussho tiempo.

    saludos

  3. #3
    Este es mi Foro Avatar de cuco
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    01 Mar 2006
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    Conio fast, si que lo siento.
    ¿Y tu que tal estás? ¿te salvaste de la masacre?

  4. #4
    Forodependiente Avatar de alberto
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    15 Jun 2006
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    de una gs del 91 como mucho te darán un abrazo,menudas son las compañías para estas cosas,peleate lo que sea necesario y exigeles.

  5. #5
    Enganchado al Foro Avatar de Santi
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    No la van a valorar como se merece,exigir reparación que por lo que van a dar por siniestro,merece esperar.
    Tu tendrás moto y ellos tendrán que soltar lo que deben...pero tendrás moto cuando realmente ya sea una clásica,clásica de verdad

  6. #6
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    07 Dec 2006
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    R1200GS
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    Yo estoy bien Cuco, gracias.
    De momento me han ofrecido unos 2400 y por el siniestro el mecanico me da unos 800, pero sigo de negociaciones.

  7. #7
    Foro Adicto Avatar de lagartija
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    07 Nov 2005
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    Joderrrrr!!
    Lo siento por tu moto y tu mente, y me alegro por tu cuerpo, que al parecer no tiene nada.

    Dónde tiene partido el carter?
    A qué eje te refieres?

    Si es que hay que tener mucho cuidao con las chicas que vienen desvestidas de Ibiza!!

  8. #8
    Foro Adicto Avatar de BinGS
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    hola lo siento por el golpe espero que estes bien, pero ojo que la moto la puedes arreglar mucho mas barata de lo que crees con piezas desde alemania
    puedes verlo en www.maxboxer.es o hablar con javier minchan


    yo he restaurado una GS 100 entera y me he ahorrado bastante pasta


    si decides vender estan cotizadas pero en buen estado claro con golpe hay que arreglarse con el comprador

  9. #9
    Me voy acoplando
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    sobre siniestros

    MOTOR | SEGUROS, LEGISLACIÓN Y FISCALIDAD
    --------------------------------------------------------------------------------


    La póliza de seguros de un coche contempla varios supuestos de siniestro que obligan a la compañía a cumplir las obligaciones recogidas en el contrato. Si se produce este suceso, el seguro tiene que conceder al cliente una indemnización, reponerle el daño producido o pagarle el capital acordado. Pero, ¿qué puede hacer el dueño de un coche si no está de acuerdo con la tasación de los daños, si no quiere aceptar que la compañía le abone el valor venal ante un siniestro total o no desea reparar el coche en los talleres concertados por su seguro? La ley contempla todos estos supuestos y ofrece vías de reclamación. Para evitar posibles errores, cuando no se está de acuerdo conviene buscar asesoramiento y, ante todo, no firmar nada ni dejar de contestar cartas que vinculen al usuario con las decisiones de la aseguradora.

    Clara Fraile
    Mayo 2005

    El trámite pericial
    "La intervención del perito (experto cualificado) consiste en determinar las causas del siniestro, valorar económicamente los daños que haya sufrido el automóvil y proponer el coste de la reparación para restituir al usuario el vehículo en el mismo estado en el que se encontraba antes del suceso. Posteriormente habrá de comprobar que la reparación se ha llevado a cabo satisfactoriamente", señala Blas Vives, secretario general de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción (Faconauto).

    La Ley de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados de 1995 recoge que esta estimación y la consiguiente comprobación debe efectuarse por profesionales independientes, tanto de las entidades de seguros como de los talleres de reparación, continúa Vives. Sin embargo, según afirma, "las compañías de seguros, que siempre pretenden minimizar sus costes, desde hace unos años, y por falta de control, han ido interviniendo cada vez más en el proceso por la vía de contratación de los peritos, de forma que la relación entre estos técnicos y las aseguradoras ha degenerado en una relación cuasilaboral".

    El representante de los concesionarios insinúa que lo que ocurre es que a la postre están repercutiendo en los usuarios los grandes costes que han de afrontar las pólizas de seguros debido a las cantidades "extralimitadas" que les imponen algunos jueces por gastos médicos e indemnizaciones por incapacidad. A estas acusaciones de parcialidad, Javier Fernández, Director de Comunicación de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA) responde que el sistema actual garantiza los derechos de los usuarios "plenamente" porque el peritaje lo llevan a cabo profesionales "que realizan su labor con absoluta independencia, incluso los que trabajan en las compañías".

    UNESPA entiende que el sistema de peritación que se sigue en España es similar al de los otros países. Sin embargo, Faconauto considera que los métodos seguidos en Alemania o el Reino Unido son "más escrupulosos". Para acreditar la objetividad de los peritos tasadores, los concesionarios de automóviles proponen que ejerzan su actividad como profesionales liberales. Automovilistas Europeos Asociados (AEA) demanda que la Administración cree un órgano de peritación independiente. Los peritos consultados por CONSUMER.es EROSKI han preferido "mantenerse al margen" de esta discusión y no pronunciarse sobre este asunto. Para trabajar en España como perito tasador se admite la formación en diferentes ámbitos y para practicar la tasación no es obligatorio estar colegiado. Entre los profesionales del sector destacan los ingenieros técnicos industriales porque su título les otorga, entre otras atribuciones, la capacitación de hacer proyectos de reforma y transformación de vehículos.


    Cuando haya daños
    El usuario paga una prima a cambio de que la aseguradora se haga cargo de los siniestros previstos en su póliza. El hecho de que sufra un accidente le da derecho "a una indemnización, a la reposición del daño producido o el pago del capital pactado". Las obligaciones de la compañía aseguradora normalmente consisten en abonar la indemnización en metálico por los daños causados en el siniestro, tras la valoración o peritaje de los mismos, o la reposición de los bienes perdidos o dañados.

    Pero siempre que se produzca un siniestro éste debe ser comunicado a la compañía aseguradora en el plazo máximo de siete días desde el momento en el que se conoce su existencia. El asegurado tiene cinco días más para presentar toda la documentación pertinente. Si un asegurado "da parte" de un percance fuera de plazo, la compañía podrá negar los daños y perjuicios causados por la falta de declaración del mismo, pero no podrá hacerlo si se prueba que la aseguradora ha tenido conocimiento del siniestro a través de otro medio.

    Además de observar los plazos, hay algunos consejos que deben tenerse en cuenta en caso de sufrir daños en un vehículo:


    Conviene hacer fotos y guardar los restos del siniestro hasta el momento de su tasación, así como toda la documentación original del incidente para poder realizar siempre las copias que se necesiten.
    A los datos de la póliza del seguro debe adjuntarse toda la información sobre las circunstancias y consecuencias del accidente sin olvidar:

    Un listado de los bienes dañados.
    los Nombres de los testigos y de los presuntos culpables o implicados, incluidos los datos de sus pólizas y compañías de seguros, si están asegurados.
    Datos del atestado: la denuncia, diligencias de las autoridades (policía, bomberos, juzgado).
    Pruebas documentales que confirmen la existencia de los objetos asegurados y su valor, aunque no estén mencionados expresamente en la póliza.

    Es recomendable obtener una evaluación de los daños independiente de la aseguradora (puede servir el presupuesto -IVA incluido- elaborado por un taller de reparación) y no aceptar ninguna indemnización hasta conocer el importe que se debería recibir.
    Ante cualquier duda, lo más aconsejable es dirigirse a una asociación de automovilistas o de consumidores. Subsanar los errores a posteriori es mucho más complicado.
    Hay que tener presente que el asegurado puede reparar los daños del vehículo siniestrado en el taller que estime oportuno, en cuyo caso recibirá la cuantía de la indemnización valorada en la peritación. Faconauto insiste en la conveniencia de utilizar esta libertad de elección como garantía de la reparación, mientras UNESPA asegura que la ventaja de acudir a un taller concertado es que se recibe "un mejor servicio en tanto que la tramitación se agiliza y la reparación de los daños se realiza antes".

    Desacuerdo entre ambas partes
    El portavoz de las compañías de seguros explica que la póliza es un contrato suscrito tanto por el asegurador del vehículo como por el asegurado, en el que se establecen los derechos y obligaciones de ambas partes, "entre ellas el que si la reparación de los daños excede del valor venal, será esta cuantía la que la compañía estaría obligada a indemnizar. Por consiguiente, el asegurado deberá tener en cuenta las condiciones establecidas en la póliza".

    La cláusula que se refiere al valor venal (precio estimado de venta antes del momento del siniestro) es la más problemática, la que presenta mayor índice de reclamaciones y la de más difícil interpretación, según María Alonso, de la Correduría de Seguros del Real Automóvil Club (RACE). La razón es que al suscribir una póliza a todo riesgo no se paga cada año menos por la depreciación del vehículo asegurado (entre un 10% y un 15% cada año). "Esta cláusula nunca puede aplicarse a seguros a terceros y tarde o temprano se tendrá que revisar", declara consciente de que ha sido tachada de abusiva desde varias organizaciones y de que es la causa de la mayoría de los litigios.

    Por tanto, el valor venal nunca es la cuantía que ha de pagar una compañía de seguros a alguien que no es cliente suyo. Es decir, a un tercero a quien ha de indemnizar por causa de un percance en el que su asegurado "ha tenido la culpa", porque con ese usuario tercero no ha establecido ningún contrato con dicha aseguradora que le obligue a aceptar sus condiciones.

    Nuria Alonso, desde el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA), certifica que en aras de dicha cláusula hay algunas compañías que cuando el coche tiene más de 8 años intentan llegar a un acuerdo con el propietario para darlo de baja y abonarle su valor venal. El secretario general de los concesionarios de automoción, claramente enfrentados a las aseguradoras por el precio que éstas les pagan por su trabajo, insiste en que el usuario "tiene derecho a que le repongan el bien en las mismas condiciones que estaba con anterioridad al siniestro. Es decir, puede exigir a la compañía de seguros que le reembolse el importe de la reparación".

    Mario Arnaldo, presidente de AEA, matiza que la interpretación de la ley ofrece a la compañía aseguradora la posibilidad de restituir el bien sin arreglar el coche cuando dicha reparación resulte "antieconómica". En ese caso, en lugar de pagar la reparación, la aseguradora puede llegar a un acuerdo con el propietario del vehículo e indemnizarle con el valor de reposición, es decir, con el dinero que cueste un coche similar en el mercado de ocasión (mismo modelo, kilometraje etc.). De esta forma, el usuario puede disponer de nuevo de un coche igual al que tenía, del mismo valor, no de lo que le darían por venderlo, sino de lo que le costaría uno que le ofreciera las mismas prestaciones.

    Como puede deducirse, el caballo de batalla cuando el automóvil siniestrado resulta con daños superiores a su valor venal y se ha declarado siniestro total es si la indemnización (que la compañía debe abonar en un plazo de 40 días) debe limitarse al valor venal o al valor de reparación, que generalmente es mayor. No todas las compañías actúan del mismo modo pero lo más habitual es que señalen como indemnización el valor venal del auto. "Con carácter general, la compañía aplicará lo recogido en la póliza de seguro respecto al valor del siniestro y a la antigüedad del vehículo, aunque en ocasiones se puede pedir esta reparación a la compañía del causante del siniestro", dice UNESPA.

    Pero hay una sentencia del año 2002 a la que hace referencia Mario Arnaldo que declara "lesiva" para los intereses de los usuarios la cláusula del valor venal y que ha sentado precedente. Sólo si el coche ha de repararlo la compañía en la que un cliente está asegurado a todo riesgo y éste ha firmado expresamente dicha cláusula aceptando el valor venal en su póliza, está obligado a admitir que la aseguradora le indemnice con dicha cuantía como máximo. Si la reparación corre a cargo de una tercera compañía ésta no tiene relación alguna con el propietario y por tanto no habrá suscrito con ella ninguna condición.

    El número de reclamaciones, consultas y quejas en materia de seguros presentadas durante el año 2003 en la DGS ha aumentado sustancialmente respecto al año anterior. El incremento se sitúa aproximadamente en un 14%. Los seguros del automóvil, los seguros multirriesgo, básicamente del hogar, vida y otros daños a los bienes, generaron la apertura del 78% de los expedientes.

    De las reclamaciones admitidas dan resultado favorable al reclamante el 28%, si se añaden a ellas las que se resuelven anticipadamente por conformidad de la aseguradora con la pretensión del reclamante. Una de cada cinco reclamaciones corresponden a divergencias en la aplicación e interpretación de la póliza contratada; las diferencias en la valoración del siniestro suman el 15,60% de las reclamaciones; y el impago de la indemnización ocupa el 12,56% de los casos de reclamación.

    Las aseguradoras con mayor número de reclamaciones iniciadas en el año 2003 en el servicio de la DGS son, por este orden: Caja de Seguros Reunidos (CASER), Santa Lucia, Allianz, La Estrella, Catalana Occidente, Winterthur, Ocaso, Axa, BBVA Seguros, Zurich, Mutua Madrileña Automovilista, Banco Vitalicio, Seguros Bilbao, Mapfre Seguros Generales, Mapfre Mutualidad de seguros y reaseguros a prima fija y Liberty Insurance Group.


    ¿Qué puede hacer el usuario si no está de acuerdo con el peritaje de la compañía? Su proceder dependerá de cada caso:


    Si el importe preciso para arreglar el coche y el que le ofrece la aseguradora no difieren en más de un 30%, procure llegar a un acuerdo simplemente presentando a la compañía el presupuesto de la reparación confeccionado por el taller.
    Si la compañía envía una carta informando sobre la tasación y no se contesta en el plazo de 8 días, el usuario queda vinculado a la decisión del perito designado por ella. Por ello, habrá de responder siempre a esa notificación anunciando a la compañía que ha designado un perito independiente (basta como valoración la realizada por el taller que efectúe el presupuesto, auque cobrará por realizarlo si no se lleva a término la reparación).
    Comunique a la aseguradora de forma patente su desacuerdo pero también su intención de recibir y aceptar "a cuenta" del importe total y el importe mínimo que haya designado como indemnización, siempre sin firmar finiquito alguno, ni otro documento que de fe de su conformidad. De esta forma el usuario puede recibir al menos parte del dinero que le corresponde por la indemnización y la aseguradora se ve obligada a reembolsárselo y a agilizar los trámites para llegar a un acuerdo definitivo.
    Si las diferencias persisten, habrá que acudir al departamento de defensa del asegurado que por ley tienen todas las aseguradoras.
    El artículo 38 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre del Contrato de Seguro, habilita un procedimiento que permite poder llegar a un acuerdo de forma ágil y sencilla para cuando haya una discrepancia considerable en la valoración del daño y el usuario no quiera adelantar el valor de la reparación. El asegurado puede designar su propio perito para que emita un informe conjuntamente con el tasador de la compañía aseguradora. Compare los honorarios de varios profesionales e intente pactar la minuta del perito antes de contratarlo. El Consejo General de Colegios Oficiales de Peritos e Ingenieros puede ayudarle a recabar esta información.
    Si entre los dos peritos persisten las discrepancias, podrá designarse un tercer perito (procedimiento de petición contradictoria) cuyos servicios se pagarán a medias entre el usuario y la aseguradora.
    En el supuesto de que el cliente todavía mantenga algún tipo de discrepancia con el dictamen final, como ocurre con cualquier otro tipo de contrato tiene la posibilidad de recurrir a la vía judicial.
    Antes de iniciar esa vía puede hacer una consulta gratuita en Dirección General de Seguros (DGS) y reclamar en su Servicio de Reclamaciones. También puede recurrir al Sistema Arbitral de Consumo si su entidad asegurador está adherida al sistema.

  10. #10
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    mas sobre siniestros

    EN CASO DE ACCIDENTE DE TRAFICO CON SEGURO, QUE DEBO HACER PARA RECLAMAR LA INDEMNIZACION?
    ¿DINERO O ARREGLO?
    El artículo 1 de la Ley 50/1980 establece, como propia definición de un contrato de seguro, lo siguiente:

    "El contrato de seguro es aquél por el que el asegurador se obliga, mediante el cobro de una prima y para el caso de que se produzca el evento cuyo riesgo es objeto de cobertura, a indemnizar, dentro de los límites pactados, el daño producido al asegurador o a satisfacer un capital, una renta u otras prestaciones convenidas."
    Es decir, que en todo caso, es un derecho del asegurado cobrar, en dinero, las indemnizaciones a las que pudiera tener derecho.

    Pero, por si esto no estuviera claro, el párrafo segundo del artículo 18 de la citada Ley establece:

    "Cuando la naturaleza del seguro lo permita y el asegurado lo consienta, el asegurador podrá sustituir el pago de la indemnización por la reparación o la reposición del objeto siniestrado."

    Por lo tanto, solo cabe decir que en cualquier caso, el asegurado siempre tiene derecho a percibir el dinero, y como opción alternativa para daños materiales, y siempre que él lo consienta, puede sustituir dicho dinero por la reparación o sustitución.

    ¿CON CUÁNTO DINERO SE DEBE INDEMNIZAR?
    La cantidad de dinero a indemnizar depende del daño efectivo causado al vehículo o a las personas, y está en función de lo que en cada póliza y cada compañía estipula en las Condiciones Generales y Particulares de la póliza. A continuación se hará una breve reseña de lo que la Ley establece al respecto como límites.

    El párrafo primero del artículo 18 de la Ley 50/1980 dispone:

    "El asegurador está obligado a satisfacer la indemnización al término de las investigaciones y peritaciones necesarias para establecer la existencia del siniestro y, en su caso, el importe de los daños que resulten del mismo."

    En cuanto a daños físicos a las personas, la Administración, anualmente, establece un baremo de indemnizaciones en función de los daños.

    En cuanto a los daños materiales, la Ley 50/1980 dispone, en sus diferentes artículos, lo siguiente:

    Artículo 26. El seguro no puede ser objeto de enriquecimiento injusto para el asegurado. Para la determinación del daño se atenderá al valor del interés asegurado en el momento inmediatamente anterior a la realización del siniestro.
    Es decir, que, aunque el asegurado tiene derecho a obtener una indemnización suficiente para cubrir los daños recibidos, dicha indemnización no podrá ser mayor, de forma que el asegurado pudiera salir beneficiado.

    Artículo 27. La suma asegurada representa el límite máximo de la indemnización a pagar por el asegurador en cada siniestro.
    Esto es importante, es decir, el límite de dinero que figure en la póliza reza para cada siniestro, y no podrá aplicarse al conjunto de varios siniestros. Si el límite es, por ejemplo, de un millón, en caso de haber, por ejemplo, 3 siniestros de 3.000 euros. cada uno, todos estarán cubiertos, pues el importe de cada uno está por debajo del límite, aunque la suma total la supere.

    Artículo 28. No obstante lo dispuesto en el artículo 26, las partes, de común acuerdo, podrán fijar en la póliza o con posterioridad a la celebración del contrato el valor del interés asegurado que habrá de tenerse en cuenta para el cálculo de la indemnización.

    Se entenderá que la póliza es estimada cuando el asegurador y el asegurado hayan aceptado expresamente en ella el valor asignado al interés asegurado.

    El asegurador únicamente podrá impugnar el valor estimado cuando su aceptación haya sido prestada por violencia, intimidación o dolo, o cuando por error la estimación sea notablemente superior al valor real, correspondiente al momento del acaecimiento del siniestro, fijado pericialmente.
    Quiere esto decir que, aunque generalmente el importe asegurado corresponde con el valor del objeto (el valor del coche, por ejemplo), podrá fijarse un valor distinto, si así lo acuerdan la compañía y el asegurado.

    Artículo 29. Si por pacto expreso las partes convienen que la suma asegurada cubra plenamente el valor del interés durante la vigencia del contrato, la póliza deberá contener necesariamente los criterios y el procedimiento para adecuar la suma asegurada y las primas a las oscilaciones del valor de interés.
    Cláusula interesante: en el caso de que se haya acordado que la póliza cubre todo el valor del objeto (por ejemplo, el valor del coche en un seguro de daños propios), habrá que fijar un criterio para variar el precio de la póliza en función de las variaciones del precio del bien. Es decir, que si un coche se va depreciando (como así es en la realidad), la prima a pagar también deberá reflejarlo, bajando su importe en este ejemplo. Atención, que se indica que será así solamente cuando se haya pactado entre la compañía y el asegurado.

    Artículo 30. Si en el momento de la producción del siniestro la suma asegurada es inferior al valor del interés, el asegurador indemnizará el daño causado en la misma proporción en la que aquélla cubre el interés asegurado.

    Las partes, de común acuerdo, podrán excluir en la póliza, o con posterioridad a la celebración del contrato, la aplicación de la regla proporcional prevista en el párrafo anterior.

    La famosa regla proporcional, en este caso aplicada al infraseguro: Si se asegura un coche por valor menor del que tiene en realidad, a la hora de recibir indemnizaciones, éstas serán menores en la misma proporción. Un ejemplo: si un vehículo valorado en 18.000 euros se asegura por un valor máximo de 12.000 euros, esto supondrá que la prima a pagar será inferior, por ejemplo, de 1.200 euros/año, en lugar de 1.800 euros/año. Pero también ocurrirá que, en caso de un siniestro que genere una indemnización de, por ejemplo, 3.600 euros, en la práctica se recibirían sólo 2.400 euros, al aplicar la proporción.

    Artículo 31. Si la suma asegurada supera notablemente el valor del interés asegurado, cualquiera de las partes del contrato podrá exigir la reducción de la suma y de la prima, debiendo restituir el asegurador el exceso de las primas percibidas.

    Si se produjere el siniestro, el asegurador indemnizará el daño efectivamente causado.

    Cuando el sobreseguro previsto en el párrafo anterior se debiera a mala fe del asegurado, el contrato será ineficaz. El asegurador de buena fe podrá, no obstante, retener las primas vencidas y las del período en curso.

    Ahora se refiere a la posibilidad del sobreseguro, es decir, que se pague una prima elevada debido a que el vehículo se ha valorado en más cantidad de la que vale efectivamente. En este caso, pueden ocurrir dos cosas: por un lado, se puede exigir el restablecimiento de los importes, ajustándolos al valor real, con lo que la prima se reducirá, y la compañía deberá devolver lo que haya cobrado indebidamente. Pero si este caso se da por mala fe del asegurado, hay que tener mucho cuidado: la póliza será inválida, y el asegurado, en la práctica, no estará cubierto. Mucha atención a este aspecto.

    ¿QUÉ PLAZO HAY PARA INDEMNIZAR?
    El artículo 16 de Ley 50/1980 establece:

    "El tomador del seguro o el asegurado o el beneficiario deberán comunicar al asegurador el acaecimiento del siniestro dentro del plazo máximo de siete días de haberlo conocido, salvo que se haya fijado en la póliza un plazo más amplio."

    El artículo 18 de la citada Ley, así mismo, dispone que:

    "El asegurador está obligado a satisfacer la indemnización al término de las investigaciones y peritaciones necesarias para establecer la existencia del siniestro y, en su caso, el importe de los daños que resulten del mismo. En cualquier supuesto, el asegurador deberá efectuar, dentro de los cuarenta días a partir de la recepción de la declaración del siniestro, el pago del importe mínimo de lo que el asegurador pueda deber, según las circunstancias por el conocidas."

    Ahora bien, el importe mínimo no tiene por qué ser el importe total, con lo cual, si se diera el caso, ¿cuándo debe una compañía pagar la diferencia entre el importe mínimo y el importe real?

    Al respecto, aunque la Ley no lo indica en un artículo taxativamente, si que viene a reconocerlo en el apartado 3 del artículo 20 de la Ley 50/1980, cuando se establece que:

    "Se entenderá que el asegurador incurre en mora cuando no hubiere cumplido su prestación en el plazo de tres meses desde la producción del siniestro o no hubiere procedido al pago del importe mínimo de lo que pueda deber dentro de los cuarenta días a partir de la recepción de la declaración del siniestro."

    Desde el día en que ocurrió el siniestro, hasta que la compañía aseguradora está obligada a abonar las indemnizaciones debe transcurrir, como máximo:
    - 40/47 días (en función de cuando el usuario declare el siniestro) para indemnizar el importe mínimo que pueda deber.
    - Tres meses para indemnizar el importe total.

    ¿QUÉ OCURRE SI UNA COMPAÑÍA NO QUIERE INDEMNIZAR?
    Es conocido que en la realidad, algunas veces no se produce el pago de indemnizaciones en el plazo de 40/47 días desde que se produjo el siniestro.

    En tal caso, el motivo más usual es que la compañía de seguros no quiere indemnizar, por lo que de nuevo, la Ley arbitra medidas a favor de usuario para favorecerle.

    Todo ello está contemplado en el artículo 20 de la Ley 50/1980, pero debido a su extensión e importancia se va a tratar detenidamente.

    - ¿Cuándo se entiende que existe mora?, es decir, ¿cuando se entiende que la compañía aseguradora no quiere indemnizar lo que le corresponde?. Para determinarlo, he aquí lo dispuesto en el apartado 3, que establece:
    "Se entenderá que el asegurador incurre en mora cuando no hubiere cumplido su prestación en el plazo de tres meses desde la producción del siniestro o no hubiere procedido al pago del importe mínimo de lo que pueda deber dentro de los cuarenta días a partir de la recepción de la declaración del siniestro."
    Ahora bien, el apartado 8 dispone:
    "No habrá lugar a la indemnización por mora del asegurador cuando la falta de satisfacción de la indemnización o de pago del importe mínimo esté fundada en una causa justificada o que no le fuere imputable".
    Así pues, por un lado la Ley indica que, si no se ha pagado al llegar los 3 meses desde la producción del siniestro, entonces es un caso de impago, pero por otro lado deja una puerta abierta a la compañía, al permitir que haya "causa justificada" para ese retraso. Esto puede ser una peligrosa brecha por donde la compañía puede escudarse para no pagar, a través de la búsqueda de excusas de cualquier tipo.

    - ¿Qué medida de castigo establece la Ley para el caso de que una compañía de seguros no quiera pagar las indemnizaciones que le corresponden? Aquí es de aplicación el apartado 4, el cual dice:
    "La indemnización por mora se impondrá de oficio por el órgano judicial y consistirá en el pago de un interés anual igual al del interés legal del dinero vigente en el momento en que se devengue, incrementado en el 50 %; estos intereses se considerarán producidos por días, sin necesidad de reclamación judicial.

    No obstante, transcurridos dos años desde la producción del siniestro, el interés anual no podrá ser inferior al 20 %."

    Es evidente que se generan unos intereses, de forma que, cuando el asegurado cobre efectivamente su indemnización, ésta estará incrementada en la cantidad citada.

    - ¿Desde que fecha empezarán a computar los intereses? Al respecto, el apartado 6 establece:

    "Será término inicial del cómputo de dichos intereses la fecha del siniestro.

    No obstante, si por el tomador del seguro, el asegurado o el beneficiario no se ha cumplido él deber de comunicar el siniestro dentro del plazo fijado en la póliza o, subsidiariamente, en el de siete días de haberlo conocido, el término inicial del cómputo será el día de la comunicación del siniestro.

    Respecto del tercero perjudicado o sus herederos lo dispuesto en el párrafo primero de este número quedará exceptuado cuando el asegurador pruebe que no tuvo conocimiento del siniestro con anterioridad a la reclamación o al ejercicio de la acción directa por el perjudicado o sus herederos, en cuyo caso será término inicial la fecha de dicha reclamación o la del citado ejercicio de la acción directa."

    Aquí se ve la importancia de comunicar el siniestro lo más rápido posible, de cara a evitar posibles complicaciones en el cobro de los intereses en caso de retrasos en el pago de la indemnización.

    - ¿Hasta que fecha computarán los intereses? Al respecto, el apartado 7 establece:

    "Será término final del cómputo de intereses en los casos de falta de pago del importe mínimo de lo que el asegurador pueda deber, el día en que con arreglo al número precedente comiencen a devengarse intereses por el importe total de la indemnización, salvo que con anterioridad sea pagado por el asegurador dicho importe mínimo, en cuyo caso será término final la fecha de este pago. Será término final del plazo de la obligación de abono de intereses de demora por la aseguradora en los restantes supuestos el día en que efectivamente satisfaga la indemnización, mediante pago, reparación o reposición, al asegurado, beneficiario o perjudicado."
    Aquí hay dos casos: el correspondiente al pago del importe mínimo, y el caso del pago del importe total.

    Para los intereses correspondientes al pago del importe mínimo, el plazo será, en la práctica, tres meses; es decir, se generarán intereses sobre el importe mínimo desde el día del siniestro hasta los tres meses (o menos, si se paga antes), momento en que la compañía debería pagar la cantidad total. A partir de aquí, si continúa el impago, los intereses se calcularán sobre el total de la indemnización que debería haberse pagado.

    PLAZO MÁXIMO PARA RECLAMAR UNA INDEMNIZACIÓN
    El plazo máximo que el usuario tiene a su disposición para reclamar una indemnización que le corresponda derivada de un siniestro, es, de conformidad con lo dispuesto en él articulo 23 de la Ley 50/1980, de:
    - Dos años para daños materiales.
    - Cinco años para daños físicos a las personas

    Así mismo, el Juez competente para el conocimiento de las acciones derivadas de un contrato de seguro es el del domicilio del asegurado, tal y como establece el artículo 24 de la citada Ley, siendo, además, nulo cualquier otro pacto en contrario.


    Fuente: revista.consumer.es y www.arpem.com

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